jueves, 7 de julio de 2022

CERDEÑA

     El lunes 4 a las 19 salgo para el Sur de Cerdeña. La previsión meteorológica indica vientos suaves del Norte que el miércoles se convierten en un Mestral moderado. Espero hacer a vela la travesía completa, pero tengo que llegar antes del miércoles al mediodía porque el Maestrale pone las cosas especialmente difíciles en la costa Suroeste de Cerdeña. La salida es apacible y la navegación a vela agradable. En la foto, la costa de Menorca va desapareciendo en el horizonte:


    Aprovecho los últimos momentos con cobertura para descargar las últimas previsiones meteorológicas. El resultado es preocupante, ahora predicen que el Mestral será más fuerte. Me planteo dar media vuelta y quedarme en Menorca. Pero tengo tiempo suficiente (36 horas) para hacer las 214 millas (397km) llegando el miércoles entre las 9 y 10 de la mañana, y sigo. A la media hora se acaba el viento y tengo que poner motor. Así transcurre la noche y el día siguiente. El viento oscila entre Norte y Noroeste pero si apago el motor solo hago 4 nudos (7.4km/h), seguiría a vela, pero hay que llegar antes que el Maestrale. La puesta de sol es bonita, como siempre,


 A la noche tengo pesadillas con el Maestrale, instalo la trinqueta pequeña para defenderme mejor si cojo mucho viento:


    La navegación del martes 5, que es mi cumpleaños, es apacible y marcada por la monotonía del motor. Hacia el mediodía he llegado al punto medio de la travesía:


   Durante el día el viento rola (cambia) a Noroeste y me permite hacer unos agradable 5 nudos (9,3km/h), lástima del Maestrale, no me hubiera importado alargar la travesía navegando a vela, pero tengo que hacer un mínimo de 6 nudos para llegar temprano el miércoles. Durante la segunda noche me voy acercando a Cerdeña, el viento va subiendo según lo previsto. En un momento dado ya puedo parar el motor, son unas horas muy agradables navegando a la luz de la luna. De madrugada empiezo a ver las luces de Cerdeña, y cuanto más cerca estoy, más viento, ahora voy rápido, a 9 nudos (16.7km/h). Es la segunda noche, estoy cansado y prefiero hacer una navegación más relajada, pongo un rizo a la mayor (esto es hacer una primera reducción de la superficie vélica) y el resultado es una navegación más cómoda a casi la misma velocidad. Ya cerca de Cerdeña el viento es más fuerte, me preocupan los torbellinos que puede haber al acercarme a los cabos de la Costa Sur. Enrollo el foque e izo la trinqueta y además pongo el segundo rizo de la mayor (nueva reducción de la superficie vélica). En realidad no era necesario, no es tanto viento, pero pienso que es bueno practicar la maniobra para cuando las circunstancias lo exijan. Amanece cerca del temido cabo Teulada,


y ,...., el viento disminuye rápidamente y tengo que poner motor. Detrás del cabo está el golfo de Teulada, que queda protegido del Maestrale, al fondo hay un puerto y dos fondeaderos. Voy entrando sobre las ocho de la mañana, lo primero que noto al pasar el cabo es que ya no hay oleaje, y lo segundo son unas playas resguardadas y bellísimas que por eso mismo son reserva de la naturaleza y no se puede fondear



    He entrado al puerto a repostar y no he visto gasolinera, parece un sitio bastante aburrido, prefiero fondear, estaré más fresquito y podré bañarme siempre que me apetezca. El fondeadero junto a la bocana está bastante protegido por las montañas cercanas, parece adecuado para pasar el Maestrale, si bien hay alga y arena, tengo que dar unas vueltas para encontrar un sitio adecuado. Frente al barco hay algunas playas:


    La mañana es tranquila, pero sobre las 4 de la tarde llega el viento. No sé cómo habrá soplado fuera del resguardo del golfo, aquí ha sido soportable. A la noche ha calmado, y el día siguiente, jueves 7, cumpliendo la previsión, el viento ha vuelto después de comer, pero ya con menor intensidad.

    Situación del golfo de Teulada y el fondeadero:


    

    Después de dos días salgo hacia la Marina di Capitana, adonde también se dirige el Tao desde la costa Este. La travesía es muy agradable y paso por unas playas y fondeaderos bellísimos:



 Llego el viernes 8, a la noche cenamos excelentemente en el restaurante de la marina. Al día siguiente la cena es en el ESTEL,



    En principio, el TAO va ya de vuelta a Cagliari, y yo pensaba pasar a Sicilia, pero hay un problema, el sensor de temperatura del motor me marca 120º,  aunque la alarma, que se activa a los 95º, no ha sonado. Por otro lado al TAO le fallan las dos bombas de achique, esto es un problema porque no puede encender el aire acondicionado y hace mucho calor. La marina de Capitana es un pequeño y tranquilo puerto pero no es fácil que nos puedan atender, por lo que acompañor al Tao a Cagliari, es una ciudad grande y allí es más fácil encontrar mecánico. En Cagliari vamos a la marina Portus Karalis, muy resguardada y muy próxima a la ciudad antigua donde ya estuvimos hace tres años. Allí explicamos el problema y nos remiten a una empresa especializada en el motor del ESTEL. Comprueban bombas, circuitos,..., todo está correcto. Finalmente comparan las temperaturas que marca el sensor del barco con las de un sensor externo, resulta que el sensor del barco marca 30º de más, no hay ningún problema de recalentamiento. Por otro lado, van a ver si pueden encontrar una bomba de repuesto para el TAO, puede tardar entre cuatro y ocho días. Uno de los problemas de estas situaciones es el tedio, que combatimos con visitas a las trattorias y paseos por Cagliari:














    Entretanto, Nelo y Rafa han desmontando una de las bombas, la han limpiado y al volverla a montar ha funcionado correctamente. Se han marchado el jueves 14. Yo he aprovechado la espera para recorrer la costa entre Cagliari y Malfatano. El primer día he ido a Pula, al Norte del cabo hay un amplio fondeadero junto a las ruinas de Nora, ciudad que fué sarda, púnica, romana, aragonesa,....



    Al día siguiente voy a Malfatano, es una amplia bahía con varios fondeaderos, paso la noche en el situado al Este


    El lunes 18 vuelvo a Pula, el viento ha cambiado y lo tengo a la contra, voy dando bordos a vela (ir en zig zag) hasta que llego. La guía dice que en el fondeadero del W hay algunas manchas de arena donde se puede fondear, pero ni yo ni un catamarán las encontramos, y toca ir al fondeadero N, que está expuesto al oleaje del E. Al mediodía y por la tarde aún se puede aguantar, pero al anochecer las olas son más grandes, total, que apenas puedo dormir. El martes temprano salgo hacia Cagliari, donde llego a las 11. Llamo a Franco, el mecánico, que me dice que tiene el sensor nuevo y pasará a montarlo el miércoles a las 7 de la mañana. Viene, lo prueba y el resultado es el mismo, por lo visto el problema es en el panel. Como el motor está en condiciones y se trata de un sesgo de medida reanudo la travesía. Salo hacia Villasimius pero un viento contrario me lleva a fondear al resguardo de la punta de la torre de Maracalagonis,


    El jueves 21 fondeo frente a Villasimius, extremo suroriental de la isla. Y el viernes 22 salgo a las ocho de la mañana hacia Sicilia.

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